La guarida #1

La Guarida

Que no es sino un lugar frío y hermético de su destrozado corazón alpino, una desambiguación necesaria si hemos de tratar al villano como la gran consecuencia del rencor y la desconfianza.

|Miguel Ángel Hudson|

• Intimidadas por el verbo violento. Todos los presentes resolvieron evitar cualquier acto de defensa en favor de las muchachas, y así  quedaron de nuevo impunes su carisma sombrío y el abuso de la labia. Pensaron que era el vino el que hablaba por su boca, que la gente, por norma, no trata así a la gente. Una cuestión de indulgencia moral, el ciclo abierto de la furia retrospectiva, la sangre caliente… El mal es una actitud vitalicia, un movimiento individual de resistencia. Conjeturamos a menudo sobre el encanto de la bestia, servimos la terapia en sesiones cortas, hacemos de la cena un acto de acceso mutuo a nuestra verdadera condición mezquina e inerte. Nos acercamos a su origen, al refugio que ha elegido dentro de nosotros, para comprenderlo, tratarlo, y finalmente, utilizarlo a favor. La enseñanza aparece en forma de escarmiento, el hombre es un lobo para el hombre, enemigo pariente, el cazador cazado, labores de guerra para perpetuarse abstemio de sangre ajena. Una causa completa, al ritmo del paso ligero, apostando lo justo, pisando terreno seguro hacia el bar de turno que despacha olvido en lugar de opio. Atendido, por fin, se suelta el pelo, esconde los dientes, es él y a la vez es el otro, el que muerde, tantea y juzga primero.

Pasó algún tiempo asaltando corazones inciertos y devorando bragas en locales de alterne. El informante mueve los hilos exactos, no daña directamente pero infringe daño a través de los medios más cercanos. Es un arte antiguo, casi tanto como matar o robar, un don caprichoso pero robusto, mejora su dominio aplicarlo a menudo. Al amparo de la identidad fingida resuelve con gracia el enigma del grupo, encarna el misterio y el odio siendo el suyo un reflejo liviano. Para él, ser bueno o malo es una cuestión estrictamente situacional, no tiene nada que ver con la realidad, se revela al momento, conecta con la necesidad de ejecutar un rol cualquiera y se nutre del reconocimiento, la ausencia o el miedo para  definir personas cuando sólo hay hechos. Giuseppe no esta, ha ido a echarle una mano a la vieja del tercero, creo que porque le recuerda a alguien de entonces. Desconoce los placeres de la misericordia. Su tía, avergonzada, le ataba la mano izquierda a la espalda para evitar que se hiciera zurdo por su cuenta. Conservó el vicio y amplió la lista. La inanición emocional le arrebató el propósito de enmienda. Devoró su alma para después someter las demás en un esfuerzo escaso de intención o arraigo, más como por defecto, cumpliendo una secuencia que en realidad no recuerda, pero que respeta y asume como cierta. Sigue este link para nuestra galería en alta calidad →



©2015 Miguel Ángel Hudson. Edited by SOJASTUDIOS™. All rights are reserved | Giuseppe The Dog | L.A. (ULTRAMODELS) | Juan Carlos Poveda (Photography Assitant) | Special Thanks to Ola Hotels (Islas Baleares).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s